Nombre científico o latino: Dahlia spp.
– Nombre común o vulgar: Dalia, Dalias cactus, Dalias pompón
– Familia: Compositae (Compuestas).
– Origen: México.
– Etimología: el nombre del género «dahlia» le fue dado en honor al botánico Andreas Dahl, discípulo de Linneo.
– Plantas herbáceas perennes con raíces tuberosas.
– El tamaño de la planta puede variar desde los pocos centímetros hasta más de un metro de altura.
– Hojas opuestas y compuestas.
– Flores reunidas en cabezuelas bastante grandes, sencillas, dobles o semidobles, de extrañas formas y presentando espléndidos colorea.
– Época de floración: la Dalia puede florecer desde el principio del verano hasta casi finales del otoño, pero siempre que no haga mucho calor, porque si así fuera, la planta dejaría de producir flores y no volvería a tenerlas hasta que las temperaturas bajaran.
– En climas calurosos puede pasar el verano sin flor y producirlas al llegar el otoño.
– Las dalias comprenden un gran número de razas y de variedades. En la actualidad existen unos 20.000 cultivares reconocidos en el Registro Internacional de las Dalias.
– Los grupos ornamentales más representativos son:
Dalias cactus mini.
Dalias cactus.
Dalias decorativas mini.
Dalias decorativas.
Dalias pom-pom.
– Hay variedades actuales que son muy apreciadas por su aroma.
– Luz: a pleno sol. Las dalias necesitan mucho sol.
– Prefieren lugares protegidos del viento.
– Si el clima es de temer heladas tardías, plantar en macetas y colocarlas en un lugar cálido.
– Cuando hayan pasado las heladas o a la llegada del verano, plantarlos en el jardín, extrayéndolo de la maceta con mucho cuidado, sin dañar los brotes.
– Si empezaran a caer heladas, conviene desenterrar la planta esté como esté y dar por concluida la temporada, si no se hiciera así la planta podría morir como consecuencia del frío.
– Plantar en primavera.
– Para que sus dalias alcancen un tamaño mayor, ha de plantarlas a cierta profundidad: de 10 a 12 cm para las variedades más fuertes y a 8 cm para las más pequeñas.
– Si se plantan a demasiada profundidad, se marchitan y florecen poco, mientras que las que se plantan demasiado cerca de la superficie, se secarán.
– Como tienen una zona en la que se ven las raíces, ésta parte hacia abajo.
– La distancia entre plantas variará desde 20 cm las mas pequeñas hasta 50 cm las que pasan del metro de altura.
– El suelo debe estar bien abonado y drenado para que el agua no se estanque y conserve la humedad.
– Junto al tubérculo se pone el tutor destinado a sostener la futura planta (si es una variedad enana no hace falta). A medida que va creciendo, el tallo se va sujetando al tutor. Además, hay que ir despuntando el tallo para obligarlo a ramificar.
– Es preferible poner la guía en el momento de la plantación porque hay menos riesgo de dañar a las raíces.
– Durante el tiempo de floración la planta necesita más alimento y más agua.
– Riego: durante los primeros meses de la plantación, los riegos deberán ser moderados, evitando que los raíces tuberosas se encharquen. Después se regará más.
– Hay que aumentar el riego en cuanto aparecen los capullos a días alternos y, durante el calor fuerte, regar en abundancia.
– Abonado: abonar antes del cultivo, la mejor época es el invierno que es el momento en que pierde las hojas.
– Echar en el agua del riego un abono para plantas de flor.
– Puedes conseguir unas flores más fuertes y hermosas si, cuando empiezan a salir los primeros brotes del suelo, cortas unos cuantos y te quedas solamente con los principales.
– Estos primeros brotes que aparecen en primavera también los puedes usar como esquejes, cortando los más bajos cuando alcancen unos 8 o 9 centímetros de altura.
– Para que las flores tengan un buen tamaño hay que desbotonar los brotes florales que salgan por debajo de la flor principal.
– Hay que cortar las flores marchitas para que salgan más.
– Cuando a finales del otoño los tallos y hojas se marchiten, se les corta la parte aérea, se les desentierra, se colocan en un lugar para que se sequen y luego los guardamos en un lugar oscuro, fresco y seco, para que pasen el invierno.
– Es conveniente antes de guardar los tubérculos, limpiarlos bien para que no quede tierra.
– Con la llegada de los fríos invernales, el follaje se vuelve rojizo, y se deben sacar los raíces tuberosas para que pasen el invierno entre turba o paja en un lugar sombrío y fresco de la casa. Aunque el año siguiente tendrá un floración de menor calidad.
– Se puede seguir cultivándolo durante 3 ó 4 años más a pesar de todo.
– Multiplicación: por semillas, esquejes o división de los tubérculos.
– El medio más frecuente es por separación de los distintos tubérculos a principios de primavera; sin embargo, el más aconsejable es por esqueje en verano.
– Por semillas, se siembra en invierno-primavera. Germinación en 10-14 días a 20ºC. Mantener la temperatura del plantel constante durante la germinación.
– Plagas y enfermedades de DALIA (Dahli

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